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La Mamá Negra – (23/09)

Ecuador

Photo Essay – Angie Drake

Editores de la Revista Think Spanish

La Mamá Negra no es una mujer ni tiene la piel oscura. Es una gran fiesta local ecuatoriana que se celebra en la localidad de Latacunga, a poco más de ochenta quilómetros de Quito y cuya máxima representación es un hombre disfrazado de mujer y con la cara pintada de negro. ¿Quieren saber más? ¡Pues sigan leyendo! Existen varias versiones acerca del origen de la fiesta de la Mamá Negra pero la más popular es la que sostiene que es la celebración para venerar a la Virgen de la Merced o Santísima Tragedia. En 1742 la ciudad quedó arrasada por la erupción del Volcán Cotopaxi. Desde entonces su población empezó a rendirle homenaje, con la esperanza de que los protegiera de nuevas erupciones. Co esta celebración, los habitantes de la ciudad también festejan el aniversario de su independencia. Por el carácter pagano que tiene la tradición, algunos sacerdotes suspendieron el festejo, pero las autoridades de Latacunga se encargaron de promoverla y oficiarla nuevamente en homenaje a la independencia de la ciudad. Por este motivo, hoy en día se festeja por partida doble: el 23 de septiembre, fecha que corresponde al día de la Virgen de la Merced, y el 8 de noviembre por la independencia.

Un mes antes de la fecha, el pueblo entero se prepara y ensaya los distintos papeles de los personajes que intervendrán en la danza y el desfile. La figura central es la Mamá Negra que, llevando una muñeca negra representando a su hija, cabalga durante la procesión hasta llegar a la iglesia de la Merced. Diferentes personajes la acompañan: su esposo, los huacos, seres que realizan exorcismos para limpiar las almas y que marcan la presencia de los chamanes; el ángel de la estrella que representa al ángel Gabriel; el rey moro que simboliza la llegada de los españoles a Ecuador; el capitán símbolo del ejército y muchos más, algunos de los cuales van repartiendo tragos a su paso. Este cortejo recorre las calles bailando y cantando al compás de las bandas que deleitan incansables con su música.

En Leia & Pense em Espanhol – Alta Books Editora, 2011.

Los docentes en el centro de la recuperación de la educación superior

Por Francesc Pedró

Desde el inicio de la pandemia la mayor parte de los esfuerzos de los sistemas de educación superior de todo el mundo se han centrado en garantizar la continuidad pedagógica, preservando por encima de todo el derecho a la educación de los estudiantes. Las cuestiones vinculadas a la conectividad, el apoyo pedagógico y financiero y, progresivamente, también el apoyo socio emocional se han convertido en los principales ejes de trabajo de gobiernos e instituciones. En este contexto, la atención a las necesidades específicas de los docentes de educación superior ha quedado en un segundo plano, excepto en aquellos ámbitos en los que era imprescindible apoyarles para garantizar la continuidad pedagógica.

La perspectiva de una vuelta progresiva a las aulas, por una parte, y la esperanza en un proceso de recuperación social y económica en el escenario pospandémico, por otra, se sitúan en un horizonte cada vez más cercano. Y en este horizonte conviene destacar que los docentes de educación superior están llamados a tener un papel crítico.

A ellos les va a corresponder redoblar sus esfuerzos en materia pedagógica para garantizar un diagnóstico certero de las pérdidas de aprendizaje que, inevitablemente, se están produciendo; y, al mismo tiempo, también les corresponde generar pautas e itinerarios pedagógicos que permitan recuperar esas pérdidas. Además, se espera que este esfuerzo proporcione un nuevo ímpetu a la tan necesaria transformación digital y pedagógica de las instituciones de educación superior, en particular en los países cuyos sistemas venían creciendo rápidamente en cobertura pero estaban necesitados de un empuje en materia de calidad y equidad, como es el caso de América latina y el Caribe.

Para que los docentes de educación superior puedan afrontar estos desafíos en las mejores condiciones, parece llegado ahora el momento de apoyarles aún más directamente. Gobiernos e instituciones de educación superior deben, en primer lugar, garantizar que la educación superior gane en resiliencia y esto es algo que solo se conseguirá apoyando aún más a los docentes. Por esta razón, es importante que los debates actuales no solo insistan en la necesidad de garantizar unas apropiadas condiciones de trabajo en un contexto ahora más complejo, con llamadas incesantes a la hibridación y a la flexibilidad.

El contexto de recuperación debe también ofrecer pautas de desarrollo de las competencias académicas y pedagógicas de los docentes que, inevitablemente, deben traducirse en planes específicos a escala institucional y, siguiendo la estela de las universidades más avanzadas, centros y unidades de apoyo a la mejora de la calidad docente. Nuestro Instituto ha emprendido una incesante labor, en este sentido, para garantizar que los procesos de reforzamiento de las capacidades académicas y pedagógicas de los docentes se conviertan en piezas esenciales en los planes de aseguramiento y mejora de la calidad.

Pero también debemos recordar que, por encima de todo, los docentes de educación superior son personas que precisan de un reconocimiento y un apoyo social que muchas veces se les ha negado. No son meras correas de transmisión de contenidos académicos, sino que diseñan oportunidades de aprendizaje y de crecimiento académico, profesional y personal que contribuyen a ofrecer una experiencia holística y transformadora durante el paso por la educación superior de generaciones y generaciones de jóvenes que, gracias a ella, se transformarán en agentes de progreso científico, económico y social en sus comunidades.

Hoy, pero también todos los restantes días del año, debemos reconocer el trabajo académico y también humano que, tantas veces de forma quieta y callada, los docentes de la educación superior, como los de los restantes niveles educativos, vienen realizando durante la pandemia. Y estamos obligados traducir nuestro agradecimiento en un reconocimiento a la importancia y trascendencia de su labor en los planes de recuperación que a escala nacional e institucional se están ahora diseñando. Celebremos a los docentes en el día de hoy, pero cumplamos con nuestro compromiso con una educación superior de calidad, con equidad e inclusiva, cada día del año.

5 de octubre, Día Mundial de los Docentes

Celebrado anualmente el 5 de octubre desde 1994, el Día Mundial de los Docentes conmemora el aniversario de la suscripción de la Recomendación de la OIT y la UNESCO relativa a la Situación del Personal Docente (1966). Esta Recomendación establece criterios de referencia en cuanto a los derechos y responsabilidades del personal docente y normas para su formación inicial y perfeccionamiento, la contratación, el empleo, y las condiciones de enseñanza y aprendizaje. La Recomendación relativa a la Condición del Personal Docente de la Enseñanza Superior fue adoptada en 1997 para completar la Recomendación de 1966, abarcando así el personal docente y de investigación de la enseñanza superior.

El Día Mundial de los Docentes se convoca en colaboración con el UNICEF, la Organización Internacional del Trabajo y la Internacional de la Educación.

Más información: https://es.unesco.org/commemorations/worldteachersday

Acertijo lingüístico: ¿qué palabra en español existe y se puede pronunciar, pero no se puede escribir?

Acertijo lingüístico: ¿qué palabra en español existe y se puede pronunciar, pero no se puede escribir?
Es una de las mayores curiosidades que esconde el español o castellano, de muy difícil solución. Te contamos cuál es el término

iProfesional | Actualidad | 15.09.2021

Una de las mayores curiosidades que esconde el español o castellano supone casi una especie de acertijo lingüístico de difícil solución: ¿qué palabra de la lengua española se puede pronunciar y, sin embargo, no se puede escribir?

Se trata de un caso real, reconocido por la propia RAE y la Fundéu (Fundación del Español Urgente), y supone “una excepción en el sistema ortográfico insólita e inexistente en otras lenguas”.

En cierta forma, tanto el español como el castellano están llenos de curiosidades. Como lengua viva, cambia con el tiempo, se adapta al uso de la sociedad, evoluciona y sorprende, incluso a los hispanoparlantes. Estos rondan el medio millón de personas, lo que convierte al español en uno de los idiomas más hablados del mundo, en constante competencia con otros como el chino, el inglés o el hindi.

Un acertijo difícil de resolver: la palabra que se dice pero no se escribe.
Un acertijo difícil de resolver: la palabra que se dice pero no se escribe.

Esto da lugar a una amplia variedad en el uso del español -también a errores al utilizarlo-, que sorprende cada año con nuevos términos añadidos por la RAE (Real Academia Española) al diccionario: en los últimos años la Academia ha aceptado palabras como ‘zasca’, ‘aniridia’, ‘ponqué’, ‘veragua’, ‘coronavirus’, ‘cuarentenar’ y ‘emoji’, entre muchas otras.

Una de las mayores curiosidades que esconde el español o castellano va mucho más allá, y supone casi una especie de acertijo lingüístico de difícil solución: ¿qué palabra de la lengua española -que sí existe- se puede pronunciar y, sin embargo, no se puede escribir?

La palabra en español que se puede decir, pero que no es posible escribir, según las actuales normas ortográficas es el imperativo de ‘salirle’, es decir, cuando la forma verbal ‘sal’ del verbo ‘salir’ se combina con el pronombre enclítico ‘le’.

Este ‘sal’ + ‘le’, que sí se puede pronunciar (“sal-le al paso”), no se puede escribir por dos motivos: por un lado, si se escribiese junto formaría la palabra ‘salle’, que se pronuncia diferente por tener la ‘ll’; por otro, las normas actuales no permiten el uso del guion.

“Ha sido costumbre desde hace mucho la intercalación de un guion” para formar sal-le. “No obstante, las Academias de la Lengua decidieron en la Ortografía del 2010 negar validez al uso del guion, sin ofrecer alternativas, por lo que esta palabra según las actuales normas no se puede escribir”, explica Wikilengua del español, portal con el apoyo de Efe y Fundéu.

La RAE y las deliberaciones del español y castellano.
La RAE y las deliberaciones del español y castellano.

De esta forma, prosigue, “se introduce una excepción en el sistema ortográfico insólita e inexistente en otras lenguas: la de una palabra que no se puede escribir”. 

“Este sería el único caso en el que aparecerían dentro de una palabra española dos eles contiguas, cada una de ellas perteneciente a una sílaba diferente, secuencia fónica cuya representación se halla bloqueada en nuestro sistema gráfico, puesto que concurriría con el dígrafo ll, que solo admite interpretarse como el fonema palatal lateral sonoro /ʎ/ —o, más comúnmente, debido al fenómeno del yeísmo, el palatal central sonoro /y/—”, analiza por su parte la RAE.

“Así pues, nuestro sistema ortográfico no cuenta con recursos para representar la secuencia fónica consistente en la articulación de dos eles seguidas dentro de una palabra, lo que en español resulta, por otra parte, absolutamente excepcional; las grafías salle al encuentro o sal·le al encuentro no se consideran, pues, correctas”, añade la Academia.

¿Cuál es la solución, entonces? La RAE solo propone alternativas que no impliquen el uso de esta palabra, como “sal al encuentro a esta persona”, “sal a su encuentro”, “hay que salir al encuentro de…”, etc.

“Lo natural es que, en su lugar, se generen expresiones en las que el pronombre de dativo se sustituye por el sintagma correspondiente (o, incluso, por un posesivo: sal a su encuentro) o en las que el verbo salir aparece en infinitivo como núcleo de una perífrasis modal de obligación (tener que + infinitivo; deber + infinitivo; haber de + infinitivo; la impersonal haber que + infinitivo)”, plantea.

iProfesional | Actualidad | 15.09.2021

Países bicentenarios colonizados, colonizando a pueblos originarios

Guardia de Honor. Guatemala. Internet

Ollantay Itzamná
Defensor de Derechos de la Madre Tierra y Derechos Humanos desde Abya Yala
https://ollantayitzamna.com/
@Juben

En el año 2021 que transcurre, 5 países de la región centroamericana (Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica), México y Perú, conmemoran 200 años de la firma de sus respectivas independencias políticas de España.

Dichas independencias, en los hechos, nunca fueron tales, porque inmediatamente después de la salida española, estos países fueron controlados política y económicamente por Inglaterra, luego por los EEUU hasta la actualidad.

Hablar o celebrar 200 años de independencia en países cuyas soberanías lo ejerce, en última instancia, el gobierno norteamericano, es una falacia.

En el Perú, como en los otros países, manda el gobierno norteamericano. El vergonzoso denominado “Grupo de Lima”, abusos norteamerianos en el Triángulo del Norte, bases militares norteamericanas en países de la región, o los Tratados de Libre Comercio made in USA, confirman que el soberano en estos países es EEUU.

Este constante y duradero sometimiento de estos u otros estados bicentenarios de la región a los poderes foráneos es la materialización más burda de la debilidad mental y espiritual de las élites oligárquicas que regentan estos estados bicentenarios. ¿Qué persona con amor propio y amor a su patria puede permitir que un gobierno foráneo humille y despoje a los suyos a cambios de promesas de caridad?

Dos siglos de colonialismo republicano para los pueblos originarios

Niña aymara. Internet

Si soberanía es lo que menos existió para estos países en estos 200 años de existencia como estados, para los pueblos originarios la ocupación, el saqueo y la explotación en estos dos siglos recientes fueron aún más fuertes que incluso en tiempos de la Colonia española.

A principios del siglo XIX, los criollos, en su desesperación por acumular riqueza fácil, decidieron emanciparse de la debilitada Corona española que les obligaba a recaudar y pagar impuestos.

Para no pagar impuestos, y quedarse para sí con el dinero recaudado, decidieron “independizarse” de España.

Pero, una vez en el ejercicio del “gobierno independiente” aplicaron los impuestos y trabajos forzados violentos contra los pueblos originarios. Y, lo poco que estos estados bicentenarios recaudaban y recaudan los desvían a sus cuentas particulares. ¡Eh aquí la gran “virtud” bicentenaria de estos estados republicanos!

El colonialismo interno que sufren los pueblos originarios por parte de los estados criollos, no sólo consiste en el cobro de tributos y explotación laboral, sino, sobre todo, consistió y consiste en el despojo de las tierras colectivas indígenas para entregar a los mestizos y/o extranjeros como propiedades individuales, con el complemento de la mano de obra indocampesina disponible para las haciendas nacientes. En esto consistieron las famosas “revoluciones liberales del siglo XIX”.

En la actualidad, el colonialismo interno se practica y se fortalece con la concesión que los bicentenarios estados criollos hace de los territorios indígenas a favor inversionistas foráneas que saquean las riquezas de los pueblos, sin sus consentimientos. Y, cuando los pueblos se organizan y se resisten, los estados criollos los declaran “enemigos internos de la patria” para aniquilarlos físicamente.

La Colonia española funcionó gracias a la exitosa y eficiente labor de los primeros evangelizadores católicos que ablandó el espíritu de rebeldía de los colonizados. Ahora, la bicentenaria Colonia republicana criolla funciona gracias a la exitosa y eficiente labor que los doctrineros pentecostales evangélicos o católicos realizan para someter y redomesticar el espíritu de los originarios.

El indolente y desconocido Dios sigue siendo el arma más eficiente utilizado por colonizadores para mantener “humildes” y dominados a los pueblos colonizados, mientras las oligarquías (como predilectos de Dios) disfrutan de las bendiciones en riquezas que el “todo poderoso” les derrama.

Otra evidencia que el colonialismo continúa vigente en contra de los pueblos originarios es que las y los indígenas, incluso dos siglos después de la vigencia de los diferentes estados de derecho, jamás fueron considerados o tratados como ciudadanos con las facultades y oportunidades de elegir y ser electos como gobernantes. Las y los originarios, subsisten sin derechos, ni oportunidades, cargando un cúmulo de obligaciones para que los estados colonizadores funcionen.

Esta dura realidad ocultada por los medios corporativos funcionales a los colonizadores republicanos debe ser develada. El colonialismo interno es una de las taras que impidió e impedirá la posibilidad de construir cualquier proyecto de comunidades políticas plurinacionales posibles.

Los 200 años de las supuestas independencias criollas debe ser un motivo para mirarnos hacia adentro y reconocernos lo que realmente somos: países colonizados colonizando a los pueblos originarios.

Prensa Bolivariana, 13/09/2021.